Huamachuco se ha construido con el cimiento preinca de la arquitectura con su monumental Marcahuamachuco; con la religiosidad de los españoles que definió su fundación y su fe está representada en su impactante campanario; con el nacimiento de José Faustino Sánchez Carrión, “El padre de la patria” que erigió la República del Perú; y décadas después las Pampas de Purrumpampa albergaron a la Batalla de Huamachuco, exaltando el heroísmo nacional. Huamachuco es una ciudad patriótica, religiosa y cultural sostenida. Casi dos siglos después de existencia de los primeros wamachucos que habitaron sobre esta tierra, su ciudad se ha convertido en la capital del ande liberteño, donde la UNCA ha emergido para darle el soporte educativo universitario que se la merece.
Han transcurrido 1825 años de historia en Huamachuco, desde que se tiene registro del surgimiento y señorío de la cultura Wamachuco, cuyos hombres y mujeres habitaron en su ciudadela de Markahuamachuco, una vida de altura. Algunos investigadores lo han nombrado “Machu Picchu del Norte” por su monumentalidad y su importancia política y religiosa en la época preincaica. Se calcula que estuvo ocupado por más de 1000 años. Luego, los incas llegaron a esta zona y con ellos vino el Qhapaq Ñan; ese extenso camino que cruza la pampa Yamobamba siguiendo en ascenso hacia el cerro Huaylillas, que llega a una altitud de aventura de 4250 m s. n. m. donde se ubica el sitio arqueológico Escalerilla.
A esta tierra de los Wamachuco también llegaron los españoles y con ellos los padres agustinos que, en su función evangelizadora, cultivaron la devoción a la Santísima Virgen de Alta Gracia, patrona de la ciudad, y se ha fijado desde el 15 de agosto de 1553 como el día de su fundación. Posteriormente, los misioneros, encabezados por Fray Juan Ramírez OSA, consolidaron la traza urbana y su identidad religiosa. Uno de esas notables arquitecturas de fe es el campanario, construido entre 1551 y 1555 como complemento de la Iglesia Matriz dedicada a San Agustín. Se dice también que allí, bajo su arco, el libertador Simón Bolívar se dirigió a sus tropas en mayo de 1824.
La historia de Huamachuco también está escrita con tinta de sacrificio y patriotismo. Durante la Guerra del Pacífico, el 10 de julio de 1883, las Pampas de Purrumpampa fueron escenario de la Batalla de Huamachuco, el último gran enfrentamiento bélico entre Perú y Chile donde cayó el coronel Leoncio Prado. Su compromiso con la causa nacional reafirmó el título de “Muy ilustre y fiel ciudad” otorgado por el General José de San Martín en tiempos de independencia.
Este año, Huamachuco y toda la provincia de Sánchez Carrión conmemoran de manera especial el Bicentenario de José Faustino Sánchez Carrión, el “Solitario de Sayán”, prócer de la independencia, ideólogo de la República y uno de los redactores de la primera Constitución del Perú. Su legado de civismo, visión política y servicio a la patria sigue inspirando a las nuevas generaciones.
El novelista Ciro Alegría Bazán, nacido en Sartimbamba en 1909 llevó la voz del campesino y del mundo andino a la literatura universal con obras como El mundo es ancho y ajeno. En 1924 falleció el notable periodista huamachuquino Abelardo Gamarra conocido como “El Tunante”, creador del término “marinera” para designar nuestra danza nacional, en homenaje a la escuadra del almirante Miguel Grau.
En Huamachuco aún se conserva danza tradicional como La Contradanza, que se baila en festividades religiosas y cívicas. El último 15 de agosto amanecimos con la noticia que la danza de Los Indios Fieles o Emplumados fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación.
La laguna Sausacocha no solo es paisaje hermoso, sino que también está rodeada de mitos y leyendas que forman parte de la tradición oral local. Por su ubicación estratégica y su influencia cultural, Huamachuco es considerada la capital del ande liberteño.