Es un honor dirigirme a ustedes en una nueva etapa de renovación y compromiso institucional para la Universidad Nacional Ciro Alegría (UNCA). Asumo la Presidencia de la Comisión Organizadora con la humildad de quien conoce la casa y la determinación de quien sabe hacia dónde debemos caminar.
En primer lugar, deseo expresar mi profundo agradecimiento al Ministerio de Educación por la confianza depositada en mi persona para liderar este proyecto educativo. Asumo este encargo con la mayor responsabilidad, consciente de que el fortalecimiento de la universidad pública es un pilar fundamental para el desarrollo de nuestra región y del país.
No llego a este despacho como un extraño. Haber ejercido el cargo de Vicepresidente Académico por casi dos años me ha permitido conocer de cerca a la UNCA: sus fortalezas, sus anhelos y, por supuesto, los grandes desafíos que aún tenemos por delante. Conozco nuestra realidad porque la he caminado junto a ustedes.
Quiero dedicar mi especial gratitud a todo el equipo de la Vicepresidencia Académica. Gracias por su lealtad, su arduo trabajo y por ser el motor que mantuvo nuestra marcha constante. A los docentes, pilares de la formación, y a toda la comunidad universitaria: este compromiso para servir a la UNCA nos une.
Quiero saludar y dar la más cordial bienvenida al Dr. Lino Rolando Rodríguez Alegre, quien asume como flamante Vicepresidente de Investigación.
La hoja de ruta que he trazado junto a mi equipo de trabajo es clara: la calidad educativa no es negociable.
El proceso de institucionalización que atraviesa la UNCA exige una gestión coherente con los estándares de la educación superior pública. Este proceso de consolidación no puede entenderse sin la participación de toda la comunidad. Estudiantes, docentes y personal administrativo cumplen un rol esencial en la construcción de una cultura institucional basada en el compromiso de la excelencia. La universidad se fortalece en la medida en que todos nos comprometemos. Reafirmo mi misión de trabajar por una universidad moderna y humanista, que nos permita seguir cerrando brechas en Huamachuco y el ande de La Libertad.







